Paisaje, composición y síntesis: Pintura como traducción
Benjamín Edwards
Colaboradora: Daniela Gaete
Benjamín Edwards (Santiago, Chile, 1985) es artista visual. Es Licenciado en Artes con mención en Pintura por la Universidad de Chile y, en 2015, obtuvo una beca DAAD para realizar estudios de posgrado en la Kunstakademie Münster, Alemania, bajo la tutoría del artista y profesor Michael van Ofen. Su práctica pictórica explora las tensiones entre representación y abstracción, ficción y realidad, así como entre lo histórico y lo contemporáneo. A través de una lógica de repetición diferenciada, su trabajo propone una reflexión crítica sobre cómo percibimos y procesamos la información del mundo tangible e inmediato, estableciendo conexiones entre las narrativas de la vida contemporánea y la historia del arte.
En el 2024 participó en la residencia CasaKancha, ubicada en la Patagonia chilena, experiencia que dio lugar a la exposición Cordero con agua, desarrollada en colaboración con el artista textil indígena Osvaldo Güineo. En 2025 presentó su primera exposición individual institucional, Calce y desajuste, en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago, curada por el teórico y académico Diego Parra Donoso. Cuenta con exposiciones individuales y colectivas dentro y fuera de Chile. Sus trabajos se encuentran en colecciones como el Museo de Arte Contemporáneo y CCU. Vive y trabaja en Santiago, Chile.
Este workshop propone abordar el paisaje no como motivo descriptivo, sino como estructura compositiva y campo de relaciones formales. El taller se centra en el análisis y construcción de la imagen pictórica, entendiendo la pintura como un medio flexible capaz de desplazarse entre figuración y abstracción.
En una primera etapa se trabajará el análisis de imágenes mediante el uso de retícula, tanto desde la observación directa del entorno como a partir de registros fotográficos. El objetivo es hacer consciente la arquitectura interna de la imagen: ritmos, tensiones, masas, vacíos y relaciones volumétricas. A partir de este análisis, se desarrollará una serie de ejercicios pictóricos breves e intensivos, diseñados para fomentar la intuición y la capacidad de síntesis: pinturas cronometradas, restricciones formales (número limitado de pinceladas, uso de un solo pincel o brocha, limitación cromática), trabajo desde fragmentos y ejercicios de memoria tras recorridos por el entorno.
Un eje central del taller será la relación con la materialidad del óleo: sus densidades, transparencias, tiempos y posibilidades gestuales. Se incentivará el aprovechamiento del accidente y la mancha como instancias productivas, permitiendo que la pintura gane autonomía respecto a la referencia inicial.
El workshop incluirá una breve cápsula teórica de revisión de referentes vinculados al paisaje y a la tensión entre representación y abstracción, y culminará con una muestra de los trabajos realizados durante la semana.